domingo, 25 de mayo de 2008

La Etica y La Moral En La Ley Del Menor




La ley del menor es algo ético y moral porque garantiza la calidad de vida y sano desarrollo y formación de los menores. Además, es importante que exista una ley especial para los menores, pues estos están en condiciones diferentes a los adultos, son mas vulnerables y es necesario que el estado imponga una ley que se ajuste a sus necesidades y que los proteja.

Esta ley es importante porque los menores son el futuro de la sociedad, y se debe procurar que su proceso de formación transcurra en un ambiente sano para que tengan principios éticos bien fundamentados y actúen con moralidad.

Dentro de las garantías que el estado debe proveer a los menores de 18 años, está el derecho a la educación, fundamentada en una concepción integral de la persona humana, de sus derechos y obligaciones (Art. 1°, ley 115/94). Esto, en mi opinión es uno de los aspectos mas importantes pues si la educación se fundamenta en lo dicho, sin duda se formaran personas con un pensamiento ético y moral, necesarias para generar cambios positivos en la sociedad.

La falta de educación de calidad es una de las causas mas comunes de pobreza en Colombia, por eso se debe crear estrategias para facilitar el acceso a la misma, especialmente a las personas de escasos recursos. En mi opinión, estas estrategias no han sido del todo efectivas, pues especialmente en los barrios mas pobres, lo mas común es que los jóvenes no terminen su educación básica ni inicien una educación superior, porque debido a la necesidad urgente de dinero consideran que no deben “perder tiempo” estudiando, e ingresan al mercado laboral desde muy temprana edad sin terminar su formación, para poder satisfacer las necesidades básicas de la familia. Por eso considero que se debe plantear estrategias que le faciliten a los menores continuar su educación y no interrumpirla por falta de dinero, pues, a largo plazo esto contribuiría a tener una sociedad más educada y ética, y por ende con mas oportunidades para salir adelante.

Los menores tienen derecho al libre desarrollo de la personalidad y la autonomía personal; libertad de conciencia y creencias, de cultos, pensamientos, locomoción, y para escoger una profesión y oficio (Art. 37), pero para que estas decisiones sean acertadas y el menor tenga las bases éticas importantes para el buen desarrollo de su personalidad, en el debe influir un factor indispensable para su buena formación, sobre todo de un infante, que es el acompañamiento y orientación de sus padres, pues estos juegan un papel importante en la formación de la conciencia y el pensamiento ético. Por eso el articulo 14 sobre la responsabilidad paterna señala que se debe orientar, cuidar, acompañar y criar al menor durante su proceso de formación, pero nunca incurrir en la violencia ni realizar ningún acto que impida el pleno ejercicio de sus derechos.

La familia, el estado, las instituciones educativas y nosotros como miembros de la sociedad, estamos en la obligación de propiciar un ambiente sano para el desarrollo de los menores y cumplir con las normas que se han impuesto para que esto suceda. Pero así como los menores están protegidos por la ley y tienen derechos y libertades, es importante resaltar que los niños y adolescentes deben cumplir las obligaciones civiles y sociales que corresponden a un individuo de su desarrollo.